Las 21 mejores posturas sexuales si tienes sobrepeso
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Si alguna vez te has preguntado cómo tiene sexo la gente que tiene sobrepeso, la respuesta es muy sencilla: ¡cómo todo el mundo! El sexo no entiende de pesos, sino de disfrutar de tu cuerpo con quien te apetece hacerlo. En realidad, no hay muchas diferencias en la cama entre las personas que están en su peso ideal y las que lo sobrepasan, aunque sí que es cierto que está bien tener en cuenta algunos trucos e ideas que pueden ayudarte a disfrutar un poco más si tienes unos kilos de más.
Si ya estás probando varias posiciones sexuales que jamás pensaste en llevar a cabo o probando masturbadores masculinos, es momento de que nos leas para adecuar a tu peso el mejor orgasmo. Y sorpresa, no importa cómo sea el tamaño de tu pene. Porque todas valen tanto para pene pequeño como para los que tengan un pene grande entre las piernas. Recuerda que el sexo es vital para nuestra salud mental y que los beneficios de practicar sexo son innumerables...
Por cierto, independientemente de tu peso, en nuestra revista publicamos frecuentemente consejos que son muy útiles para animar tu vida sexual, como por ejemplo cómo tener sexo en un coche, en un avión o en un ascensor. También sobre cómo afrontar tu primera orgía, cómo introducirte en el mundo del BDSM o del sexo tántrico. Te damos trucos de sexo oral o para tener una erección más fuerte y duradera y también te hablamos sobre posturas, del mapa del placer masculino: Punto P, punto L, zona X... y cómo hacer para llegar al placer.
Ah, y a estas alturas ya todos deberíamos tener claro que poco importa el tamaño de nuestro pene para que una relación sexual sea satisfactoria. Lo que marca la diferencia es cómo utilizamos lo que nos ha tocado en suerte sea talla XXL o una discreta y digna talla S. Aquí no hacemos distinción entre los que tienen el pene pequeño (y buscan posturas sexuales por ello) como para los que tengan un pene grande entre las piernas.
El sexo entre personas que tienen sobrepeso no se diferencia tampoco demasiado en lo relativo a las posturas. Aunque sí que es verdad que algunas de ellas, por ejemplo las que requieren sostener a uno de los miembros de la pareja en el aire, pueden complicarse un poco. Por eso hemos realizado una selección de las mejores posturas sexuales para personas con sobrepeso dirigida a que puedan olvidarse de cualquier tipo de dificultad “técnica” y centrarse en lo que realmente importa, disfrutar.
El trono
Comencemos por una postura que resulta relajada y placentera sesión de sexo oral (todo sobre el sexo oral: qué es, tipos de práctica, riesgos y prevención). El trono es una posición maravillosa y sencilla en la que ella se sienta al borde de la cama o en una silla y él tiene libertad total para darle placer colocándose de rodillas delante de ella.
Lo ideal es comenzar poco a poco, con suaves caricias por las piernas e irnos aproximando hacia el clítoris poco a poco. Aumentando la intensidad poco a poco o según indique ella.
El ascensor
Aquí el que recibe es él, que está simplemente de pie, mientras que ella se coloca sentada o de rodillas en el suelo, mientras le practica sexo oral. Lo que da nombre a esta postura es que ella tiene que comenzar acariciándole los muslos, luego los testículos, subir por el tronco del pene y llegar hasta el glande. Y tras este ascenso, comenzar a bajar, repitiendo el camino arriba y abajo hasta la siguiente posición.
El 69 tumbado
Una buena opción para personas con sobrepeso que quieran practicar el 69 es esta versión en la que ambos están tumbados sobre el costado. Mismo resultado, mismas sensaciones, pero sin los mareos de estar boca abajo.
La libélula
Una posición muy cómoda para ambos, consiste en que ella está tumbada con la cabeza elevada mediante almohadas y él de rodillas encima de ella a la altura de sus hombros. De esta manera, ella tiene acceso casi sin moverse al pene y los testículos de él, pudiendo realizar una inolvidable sesión de sexo oral.
El tiburón
El tiburón del título es la chica, que se coloca tumbada boca abajo con la cintura más o menos en el borde de la cama. Él está de rodillas junto a la cama, desde donde puede tocarle los muslos, el trasero y la espalda, para luego ir subiendo la intensidad y llegar al clítoris y la zona vaginal o anal.
David Copperfield
Esta posición se llama así porque la chica pensará que le está pasando algo realmente mágico. Se colocará tumbada boca arriba sobre la cama o cualquier superficie, pero con una almohada por debajo de sus caderas para elevarlas, descansando los pies sobre la espalda de él, que estará junto a ella inclinado sobre su sexo.
Él pondrá en práctica un sencillo truco de magia que consiste en elevar con la mano ligeramente la piel del abdomen de ella, para así sacar la cabeza del clítoris de su capucha, incrementando el placer del sexo oral.
El misionero
Oldie, but goldie, el misionero es una postura perfecta para casi cualquier momento, cuerpo y estación del año. En el caso de personas con sobrepeso, puede ser una buena idea poner una o dos almohadas debajo de las caderas de ella, de forma que la barriga caiga un poco hacia atrás, facilitando así el acceso a las zonas sexuales.
Si os sentís aventureros, podéis probar también algunas variaciones sobre esta misma postura.
El perrito
La típica postura de ella a cuatro patas y él penetrándola desde la parte de atrás vaginal o anualmente, se adapta perfectamente a las personas con sobrepeso. Hay dos variantes que pueden ser de utilidad. La primera consistiría en apoyarse en los antebrazos en lugar de en las manos para así tener una postura más descansada y la segunda tumbarse completamente boca abajo y elevar la pelvis mediante almohadones.
La jinete
Tradicionalmente también llamada “la vaquera”, se trata de una postura ideal para parejas con sobrepeso. Él está tumbado boca arriba mientras que ella está sentada sobre él. En esta postura es fácil encontrar la forma de encajar sin tener que hacer grandes esfuerzos.
Además es una buena forma de explorar la penetración profunda y actuar sobre el punto G (por cierto, sobre el punto G del hombre, aquí tienes 9 secretos para alcanzar el punto G masculino).
Existe una variante más excitante y divertida consistente en hacer lo mismo pero en una hamaca.
La mariposa
Una especie de versión de la postura de “el trono” pero tumbada y con penetración. La chica está tumbada al borde de la cama boca arriba y él de pie junto a ella. En el momento de comenzar, ella tiene que apoyar los pies en los hombros de él.
Es una postura perfecta para personas con sobrepeso ya que además facilita mucho la penetración.
El pretzel
El pretzel es una combinación ideal entre la comodidad y el contacto visual de “el misionero” y la profundidad de penetración de “el perrito”. Además es perfecta para personas con una barriguita importante. Consiste en que la chica esté tumbada de lado mientras el chico levanta una de sus piernas y se coloca a horcajadas sobre la otra, facilitando la penetración.
La cucharita
Una de las posturas sexuales más relajadas que hay, la cucharita es ideal para personas con sobrepeso y también, por qué no decirlo, para la hora de la siesta.
Consiste en que ambos miembros de la pareja están tumbados de costado, mirando en la misma dirección y él la penetra a ella desde atrás.
La silla caliente
Como su propio nombre indica, es necesario que él se siente en una silla, mientras que ella se sienta sobre él, controlando totalmente el ritmo de la penetración.
Para disfrutar plenamente de esta postura, es importante que él no se limite a estar sentado, sino que acaricie la espalda, los pechos e incluso el clítoris de ella para aumentar el placer y la conexión entre ambos.
La jinete invertido
Una variación de la anterior postura es esta en la que la principal diferencia es que él está tumbado en la cama. Además, pensando en personas con sobrepeso, el hecho de que ella esté de rodillas y no de pie, puede reducir el esfuerzo necesario para practicarla.
La G
Esta postura se centra en estimular el punto G de la chica y no exactamente en la penetración. Ella se tiene que colocar tumbada y con las piernas hacia arriba (una almohada bajo la pelvis también puede ser de mucha utilidad para elevar un poco la zona). Él la penetra lentamente, pero buscando poco a poco entrar lo máximo posible. Una vez que está dentro, tiene que mover el pene hacia arriba y hacia abajo, y hacia los laterales, buscando la estimulación del punto G.
Si se mueve con maestría, es posible que ella alcance el orgasmo.
El fuego del dragón
El dragón sería una variación de “el perrito”, pero en la que él aprieta los muslos de ella hacia dentro para cerrar su vagina al máximo y conseguir así que la penetración sea más placentera.
El marido de la peluquera
Una postura ideal para una sesión de sexo rápido, incluso en un lugar que no sea nuestra casa. Consiste en que ella se apoya en un lavabo y él se coloca detrás, penetrándola desde allí.
El hecho de que la pareja se vea reflejada en el espejo le añade un punto extra de excitación.
Cucharita face to face
Como su propio nombre indica, esta postura funciona de la misma forma que la cucharita normal pero mirándose a la cara. No es una postura en la que puedas realizar una penetración muy profunda ni empujar mucho, se trata más de realizar pequeños movimientos para estimularnos un poco y conectar.
La araña
Ambos están sentados sobre la cama frente a frente, abriendo las piernas y entrando en contacto por la parte genital. Él puede penetrarla y ambos realizar movimientos circulares con la pelvis que les resultarán muy placenteros.
El paquetito
La mujer se tumba boca arriba y recoge las piernas hacia el pecho, agarrándoselas con las manos de forma que queda hecha una bolita. El chico se pone de rodillas sobre la cama y la penetra vaginal o analmente.
Con esta postura conseguimos una penetración muy profunda (15 posturas para una penetración profunda y placentera) y es posible estimular el punto G.
La somnolienta
El curioso nombre de esta postura tiene que ver con que resulta perfecta para esas mañanas en las que, después de una noche picantona, uno se despierta con ganas de más. Permite los besos en el cuello y la boca, por lo que hace que aumente la temperatura fácilmente. El peso no importa. El placer está asegurado con esta postura cómoda para disfrutar al máximo.